Impotencia
Esos momentos en los que el control que considerabas tener desaparece. Creías que podías realizar el trabajo con éxito y un último cambio de planes te desbatara todo.
Hace tiempo fui a un curso de coaching y una persona me enseñó a intentar evitar estas sensaciones. Miguel Guzmán nos habla de las diferentes zonas de éxito:
- Zona de Gestión: aquello que depende exclusivamente de ti.
- Zona de Influencia: compuesta por lo que depende parcialmente de ti, es decir, en lo que puedes influir en mayor o menor medida.
- Zona Externa es aquello que no depende en absoluto de ti.
Si pensamos en esta clasificación, ¿Qué conclusiones obtenemos? He pensado en varios ejemplos...
Una mujer va caminando de camino a su trabajo. Va a cruzar un semáforo que se encontraba en verde y, de repente, un coche se la lleva por delante.
¿Qué ha hecho la mujer sino ir a trabajar? Esa mujer no habría podido evitar ese atropellamiento, ya que ella estaba siguiendo las normas de circulación correctamente, por lo que el problema ha sido un agente de la zona externa.
Llega el día del examen y el alumno no tenía claro lo que iba a pasar,sin embargo él está tranquilo porque tiene mucha confianza en sí mismo.
¿Qué posibilidades tiene de aprobar? Pues si el alumno ha realizado las tareas y conoce un poco la materia... Con la confianza que tiene en sí mismo es posible que apruebe. Sin embargo, si el alumno no conoce nada de la materia, es técnicamente imposible. Estamos hablando de la zona de gestión, en la que el alumno debería haber sido responsable y haberse preparado el examen.
En un grupo de trabajo, encontramos diferentes opiniones sobre cómo afrontar la tarea. Ninguno queremos ceder ante las demás propuestas.
¿Qué puede ocurrir? Si nos paramos a pensar, cada uno expondrá su opinión y tratará de influir en la de los demás. Al final se realizará la opción más válida o una mezcla de todas ellas, ya que todos pueden influir en los demás. Estaríamos en la zona de influencia.
Con todos estos ejemplos quiero llegar a la conclusión de que no debemos dar tanta importancia a aquellas cosas que se encuentran en nuestra zona externa, ya que no podemos influir de ninguna manera sobre ella. Lo único que conseguiremos con ello es sentirnos mal y para no conseguir nada con ello... ¡Es perder el tiempo!